Una vereda, paisaje de guerra. Una ruta, cráter de trinchera. Un charco de barro. Calles de piedra. Una fachada resquebrajada. Cartel de neón de letras ausentes. Todo se cae y ya no se levanta. El tiempo prosigue sin respuestas. Un tren de cercanías que nunca llega, huele a nuestra vida cotidiana. Es saltar un millón de obstáculos para tan solo sobrevivir.